La FIA quiere atar en corto el tema de los difusores. Para ello, ha dejado claro a las dos escuderías antes citadas, pudiendo existir una tercera advertida todavía por determinar, que si no cambian el diseño para el próximo GP en Australia, sus difusores serán considerados ilegales.
Ambos equipos ya han comunicado al máximo organismo de la FIA que cambiarán el diseño para la próxima carrera. Una forma de dar carpetazo a una polémica que ya en la anterior temporada trajo cola, personalizando el conflicto en Brawn y su revolución.
De esta forma, se quiere ser muy estricto con las normas que rodean al funcionamiento y componentes del monoplaza. La FIA ha hecho público su deseo de que no existan razones extradeportivas que desvien la atención de lo puramente deportivo.
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