Los dos equipos exageraron las precauciones defensivas, algo justificable en un Mallorca acosado por la necesidad perentoria de no permitirse más tropiezos en Son Moix, pero inexplicable en el Atlético de Madrid, cuyo objetivo son los puestos de cabeza.
El balón circuló de un lado a otro, pero casi siempre de forma horizontal. El juego se concentró en la zona ancha y, en ocasiones era el Mallorca el que cedía la iniciativa, y en otras, el Atlético.
En esa dinámica, salió mejor parado el equipo de Cúper, ya que se cerró con eficacia y buscó a Luis García y Jesús Perera, eso sí, no siempre con acierto.
Sin balones arriba
En el lado 'colchonero', Fernando Torres y Velko Paunovic se aburrieron de esperar balones arriba, así que ambos decidieron retroceder algunos metros, circunstancia que también jugó a favor de los 'rojillos'.
En el centro del campo, el trabajo incansable de Sosa, Aguilera y López no solventó la papeleta, y atrás, Perea y Pablo se bastaron para que Leo Franco tuviera una tarde plácida.
El juego del Atlético era lento y reiterativo hasta la saciedad.
'Desaparecida' su máxima estrella, Fernando Torres, el equipo no encontró la fórmula de acercarse a Sander Westelverd. Menos aún, tras el golazo del venezolano Juan Arango (min. 26), que desde 30 metros clavó el balón en el ángulo izquierdo de Leo Franco.
Fue una falta directa ejecutada con precisión y maestría por un futbolista como Arango, que cada día que pasa justifica su fichaje con argumentos muy sólidos.
Apretó el Mallorca
Con ventaja en el marcador -la primera que consigue el Mallorca en lo que va de temporada- los 'rojillos' apretaron aún más, si cabe, los tornillos de su sistema defensivo. De esa manera, neutralizaron las intentonas -pocas- del rival, que tuvo que esperar hasta el minuto 43 para disparar por primera vez en los tres palos de Westelverd.
El Mallorca no varió su táctica en la segunda parte, a pesar de que el Atlético redobló sus esfuerzos ofensivos con la entrada del 'Caño' Ibagaza por Velasco. A medida que fueron pasando los minutos más apretaba el equipo de César Ferrando y su gran oportunidad llegó en el minuto 70 con una mano milagrosa que sacó Westerveld para desviar un remate de Fernando Torres.
Presión del Atlético
La presión 'colchonera' fue asfixiante en el último cuarto de hora. Los visitantes sólo se fijaron como objetivo el empate y cedieron muchos metros en su campo, aunque el colombiano Perea fue siempre un seguro de vida ante Arango y Luis García.
Pablo, con un cabezazo al palo (min. 80), dio el primer aviso, y Colsa, que había sustituido a Jorge (min. 79), marcó el empate cuando ya parecía imposible.
Terra Deportes - EFE
