1-0. El Valencia sigue creciendo Un solitario gol de Mista, de penalti, metió al Valencia en la final de la UEFA. El Villarreal, escaso de mordiente todo el partido, no dio nunca impresión de poner en peligro el triunfo ché.
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Para empezar, con un puñado de minutos, el Valencia ya había mandado un chaparrón de fútbol sobre el tejado amarillo.
Llamó tres veces a la portería de Reina, pero el meta estuvo valiente y rápido en dos de ellas, y Quique Álvarez espantó la tercera. El centro de Mista, superado el meta villarrealense, llevaba veneno.
Salvado el pescuezo, el Villarreal esperó un cuarto de hora para tentar el área ché. Pero sin ningún peligro.
Rebañados esos quince minutos, llegó la jugada clave del partido. Un inocente penalti de Belletti sobre Mista puso en franquía la eliminatoria para los ché. El propio Mista no perdonó con un buen zurdazo.
Con el marcador de espaldas, el Villarreal tensionó sus acciones, pero sólo José Mari parecía poder con su par, Garrido.
Con el marcador de espaldas, el Villarreal tensionó sus acciones
Anderson probó desde lejos a Cañizares, que puso dos buenas manos para un saque de esquina sin consecuencias.
Despojados de timidez, los de Paquito buscaron demasiado alborotados el área valencianista. Cañizares tapó con seguridad cualquier rendija. El primer acto acababa así con las espadas en alto. Un gol valía casi un pase para cualquiera de los dos.
Tras el descanso, uno y otro amainaron ímpetus, pero con idénticos papeles que en el final del primer tiempo. El Villarreal, arriba; el Valencia, agazapado. Con todo, la ocasión más clara llevó sello ché.
Xisco se atracó de balón en el área y Reina rechazó con acierto su disparo. No habían pasado ni cinco minutos.
La mejor réplica amarilla vino en un disparo de José Mari, muy activo toda la noche, que salió por encima de la portería valencianista. El Villarreal se enredaba demasiado en los metros finales, sin crear peligro.
Vista la inoperancia visitante, y con los minutos desgastándose, el Valencia se arropó
El último arreón amarillo quedó en la intención
definitivamente sobre su portería. Sólo un fortísimo disparo de Albelda, sacado a una mano por Reina, despertó del letargo un cuarto de hora final que pasó con más pena que gloria. El último arreón amarillo quedó en la intención. Goteborg espera al Valencia.