La primera mitad de Riazor, y en general todo el encuentro, no se
olvidará en muchos años. El Dépor consiguió lo que parecía
imposible: remontar antes del descanso la desventaja con la que se
había despedido de San Siro, gracias al acierto de Pandiani, Valerón
y Luque, éste último en el minuto 44.
Y si los primeros 45 minutos fueron una lección de fútbol de
ataque por parte de los coruñeses, la segunda parte fue de defensa.
El Milan fue incapaz de sorprender a Molina, y Fran se encargó, a
falta de 15 minutos para el final, de cerrar la fiesta con el cuarto
y definitivo gol.
El partido comenzó con un ritmo vibrante, propio de unos cuartos
de final de la Liga de Campeones, con un Dépor que salió al ataque,
consciente de que un gol en los primeros minutos era clave para
engancharse a la eliminatoria. Sin embargo, fue el Milan el que
empezó avisando, primero con una internada de Cafú en el minuto tres
a la que Shevchenko no llegó por poco, y acto seguido en un balón
cruzado que Tomasson golpeó flojo a las manos de Molina.
La ambición de los visitantes no amedrentó a los coruñeses que,
en la primera ocasión en la que llegaban con peligro, minuto cinco,
consiguieron adelantarse
El gol de Pandiani dio alas al Dépor y fe a la afición
en el marcador. Romero subió por la banda
izquierda y su centro al área cayó a los pies de Pandiani, el
delantero uruguayo se revolvió y tiró ajustado a la cepa izquierda
de la meta defendida por Dida, que nada pudo hacer.
El gol dio alas a los gallegos que tres minutos más tarde
estuvieron a punto de conseguir el segundo en un disparo de Víctor
colocado a la escuadra, y que el cancerbero brasileño envió a saque
de esquina.
Viendo el vendaval que se le venía encima, el Milan empezó a
hacerse dueño del esférico con el objetivo de serenar los ánimos
deportivistas. Su fórmula dio resultado por momentos y Kaká tuvo la
mejor oportunidad milanista en una contra que sorprendió a la zaga
local, pero el centrocampista brasileño falló en el mano a mano ante
un Molina que le adivinó la intención.
Pese al susto, los coruñeses no se vinieron abajo y siguieron
insistiendo, sobre todo por la banda derecha. Así, Valerón y Víctor
volvieron a poner a prueba los reflejos de Dida con dos disparos muy
ajustados.
Eran los mejores momentos del conjunto coruñés, con una afición
volcada en busca de un segundo tanto que no tardó en llegar. Luque,
en el minuto 35, puso un
El gol de Luque desató la euforia en Riazor
centro medido desde la izquierda a la
cabeza de Valerón, que no perdonó.
La remontada estaba a tan sólo un gol, ante un Milan que no
lograba asimilar lo que le estaba ocurriendo sobre el césped de
Riazor. Su pesadilla se completó cuando la primera parte estaba a
punto de finalizar, y el sueño de la clasificación se hizo realidad.
Luque robó el balón a la zaga italiana y, aprovechando su velocidad,
se plantó sólo delante de Dida, al que batió con un fortísimo
disparo.
Tras el descanso la disposición de ambos conjuntos fue muy
diferente. El Milan, que ahora era el que estaba obligado a marcar,
se hizo con el control del partido, ante un Deportivo bien
replegado atrás que esperaba sorprender al contragolpe.
Por su parte, el técnico italiano, Carlo Ancelotti, viendo la
inoperancia de su equipo en ataque decidió, mediada la segunda
parte, refrescar la delantera con la entrada de Inzaghi por un
ausente Tomasson, pero no le dio los resultados esperados.
Con el paso de los minutos, los gallegos se encontraban cada vez
más cómodos, aprovechándose de la ansiedad del rival. Fruto de esta
tranquilidad llegó, a un cuarto de hora para el final, el 4-0.
Rui Costa tuvo en sus botas forzar la prórroga, pero Molina no falló
Fran,
que diez minutos antes había entrado por Luque, aprovechó un centro
de Víctor al segundo palo para sentenciar casi definitivamente la
eliminatoria con un potente disparo con su pierna izquierda.
El Milan, como los grandes equipos, no arrojó la toalla, y Rui
Costa pudo forzar la prórroga con un sensacional tiro desde la
frontal que Molina envió a córner.
Pero la suerte ya estaba echada y el Deportivo consiguió la
clasificación para las semifinales de la Liga de Campeones por
primera vez en su historia. El último escollo antes de la ansiada
final será el Oporto.
EL MEJOR Deportivo:
Sería injusto citar a un sólo futbolista tras el partido de los coruñeses. Molina, M. Pablo, Andrade, Naybet, Romero, Sergio, Mauro Silva; Víctor, Valerón, Luque, Pandiani, Duscher, Djalminha y Fran se lo merecieron.
NO TUVO SU DÍA Dida:
El brasileño comenzó muy bien bajo palos, pero en el gol de Valerón falló claramente y después no pudo mantener el buen ritmo de partido con el que empezó.
VESTUARIOS Javier Irureta:
"Teníamos en el fondo una esperanza de remontar. Jugamos un
primer tiempo espléndido, somos un equipo capaz de hacer este tipo
de cosas. Y encima hemos completado un encuentro notable con un
segundo tiempo donde jugamos con mucha cabeza. "Teníamos en el fondo una esperanza de remontar. Jugamos un
primer tiempo espléndido, somos un equipo capaz de hacer este tipo
de cosas. Y encima hemos completado un encuentro notable con un
segundo tiempo donde jugamos con mucha cabeza".
Ancelotti:
"Ha sido algo inexplicable, imprevisto, que no esperábamos. Hay que tomar nota de lo que nos ha pasado y mirar hacia el futuro. La clave del partido ha estado en el primer gol, ha llegado muy pronto. Luego hemos fallado en el segundo y tercer gol. Hemos jugado sin pensar en el resultado de la ida, con nuestras propias características. El Deportivo me ha causado una gran sensación y si mantiene este ritmo va a ser el favorito en el encuentro ante el Oporto y puede
ganar la Champions League".