El director de juego ítalo-argentino del combinado baskonista tuvo que ser trasladado el pasado jueves a un centro hospitalario de la capital alavesa, donde se le diagnosticó, por parte de los especialistas, 'un proceso de deshidratación como causa directa de la presencia de sangre en la orina'.
'En la orina no hay ya más que pequeños indicios de glóbulos rojos, cuando se le hace la analítica, con lo cual es una buena señal y seguramente mañana no habrá problema alguno para que pueda jugar en Girona cuantos minutos quiera su entrenador', explicó el galeno del club alavés.
A juicio de Alberto Fernández, este tipo de problemas se suelen producir por 'una acumulación de varias circunstancias' y, en este caso, 'se han juntado todas'.
'Prigioni tuvo hace pocos días unas décimas de fiebre debido a un proceso de sinusitis, a lo que se añadió un calor excesivo en el ambiente, pese a lo cual el jugador hizo los entrenamientos, más o menos, normales', desgranó el médico del Tau.
'Todo ello hizo que el pasado jueves, día del primer choque contra el Akasvayu Girona en pista vitoriana, el jugador orinase unas gotas de sangre, pese a que él no se encontraba mal tras haber jugado los dos primeros cuartos. Todo ello nos alarmó y por eso lo llevamos al hospital', agregó Fernández.
A juicio del galeno baskonista, este tipo de padecimiento suele ser 'bastante frecuente' en deportistas de 'largas distancias', como por ejemplo los maratonianos cuando acaban 'una carrera tan larga' y 'hace mucho calor ambiental y no se han hidratado lo suficiente'.
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