|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|
|
|
|
|
Historia de la stop-motion El mago Meliès, allá por el año 1902, paraba la cámara, cambiaba el objeto retratado y corría de vuelta a ponerse tras el objetivo para seguir filmando. El resultado se veía con sorpresa en las pantallas: las cosas se transformaban en forma o proporciones, aparecían en otros lugares o se esfumaban del cuadro. Así se inventaron los primeros efectos especiales y también el espectáculo cinematográfico primitivo.Este truco de circo concebido para crear ilusiones de metamorfosis serviría unos años más tarde a Stuart Blackton para rodar un novedoso filme mudo con vocación fanta-científica: "El Hotel Eléctrico" (1907), en el que la fotografía 'stop-action' se usó repetidamente para dar vida... a objetos inanimados. La película mostraba las desventuras de un matrimonio burgués que se hospedaba en un hotel futurista: allí estaba todo automatizado con inventos eléctricos y los objetos se movían sin ayuda humana -las maletas, por ejemplo, subían hasta su habitación y se abrían y cerraban por propia voluntad. En su día estos efectos de movimiento causaron una conmoción tremenda. El filme se hizo enormemente popular y su técnica se divulgó entre cineastas de todo el mundo, que empezaron a experimentar con historias de títeres, marionetas y maquetas. Así nació la animación que hoy se conoce como 'stop-motion', y que en una traducción libre podríamos llamar 'de paso de manivela' o de 'acción interrumpida'. En 1910 ya se hacían obras de un primor asombroso con este método. Ladislaw Starewich volvió locos a sus contemporáneos presentando documentos increíbles de insectos que peleaban por una cuestión de honor o montaban en bicicleta. Eran muñequitos animados. Los dinosaurios cobraron vida en "El mundo perdido" (1925) causando un clamor público. Este asombroso filme mudo, animado por Willies O'Brien, mezcló el espíritu documental con la creatividad desatada. Técnicamente era un hito, pero fue rechazado por su violencia. "King Kong" supuso un nuevo impacto el año 33, marcando a generaciones enteras de público. Willis O'Brien hizo para esta película los efectos de la bestia y su trabajo creó de inmediato un clásico. Entre los numerosos niños que asistieron boquiabiertos a la proyección de "King Kong" se encontraba uno llamado Ray Harryhausen. El filme le cambió la infancia y quiso dedicarse al cine, el resto es historia. Ray empezó a hacer 'stop-motion' tras comprar su propia cámara de 16mm. y debutó veinte años después en el cine fantástico. Su primer filme como animador fue "El monstruo de tiempos remotos" (1953), y emocionó tanto a los japoneses que inspiró su monstruo "Godzilla". Ray siguió cultivando el género en multitud de películas, entre las que destacan "Jasón y los Argonautas" (1963) y "Simbad y el ojo del tigre" (1977). Su último filme fue "Furia de titanes" (1981), otra maravilla de efectos especiales. George Pal, entretanto, ponía en marcha un nuevo modo de animar muñecos. Con su serie titulada "Pupetoons" creó los títeres con partes móviles. Puede que no sea tan famoso como O'Willis o Harryhausen (discípulo suyo, por cierto), pero su aportación al mundo de la animación ha sido imprescindible. ¿Cómo trabajaba? En las películas de Pal cada marioneta constaba de cientos de cabezas, brazos y piernas, y así se permitía una rica gama de posibilidades expresivas: podía cambiar las caras, por ejemplo, y con ello sus personajes no se limitaban a mostrar una única expresión. Este método se ha usado extensivamente en películas recientes como "Pesadilla antes de Navidad" o "James y el melocotón gigante". Y ha sido decisivo en el desarrollo de la animación de plastilina, que hoy ha culminado con la producción de "Chicken Run. Evasión en la granja". En los últimos años destacan dos escuelas de esta técnica, la británica de Aardman y la moscovita de Christmas Tree. Aardman, si bien se ha especializado en las figuras de plastilina, ha producido trabajos de títeres tan refinados como "Next!", de Barry Purves, inspirado en la imagen de Shakespeare. Y Christmas Tree, mucho más limitada en medios, ha creado algunos largometrajes magníficos gracias al apoyo económico de la BBC, entre ellos los "Cuentos Animados de Shakespeare", una auténtica delicia. Su último trabajo está ahora en las carteleras, y se titula "El hombre que hacía milagros". |
| © 1997-2000, cineMAgazine. Todos los derechos reservados. | Agradecimientos |