Reservas de grasa excesivas
En términos generales y para un adulto sano, un IMC entre 20 y 25 es el adecuado, entre 25 y 30 indica sobrepeso, y no necesariamente obesidad, ya que podría deberse a un incremento de la musculación como en el caso de los deportistas. Solamente cifras por encima de 30 permiten hablar de obesidad y por lo tanto, aconsejan el corregir esta alteración. Sin embargo en los últimos tiempos ha aumentado la preocupación por los índices inferiores a 20, es decir, por la delgadez ya que si éstos se aproximan a 15 o por debajo deben alarmar ante la posibilidad de anorexia nerviosa que como es sabido es la patología moderna en máxima expansión después del SIDA.
El sobrepeso es un estado en el cual las reservas de energía, principalmente en forma de grasa, son excesivas. El organismo humano no es una excepción a las leyes universales de la energética y esta situación sólo puede producirse cuando la cantidad de energía ingresada con la dieta es mayor que la gastada como actividad física, tasa metabólica basal o acción termogénica de los alimentos, principalmente. Por tanto, y volviendo a la idea ya subrayada en la introducción de este capítulo, la situación de sobrepeso u obesidad no puede corregirse a menos que el balance se invierta, logrando que el gasto energético del individuo sea mayor que el ingreso.