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DESACTIVADO UN ARTEFACTO CON 21 KILOS DE CLORATITA EN LA BOLSA DE BILBAO
4 de marzo de 2001 (Terra / EFE) Efectivos del Equipo de Desactivación de Explosivos (EDEX) de la Ertzaintza procedieron a neutralizar, alrededor de la una y diez de la tarde un artefacto compuesto por 21 kilos de cloratita reforzada con dinamita marca "Titadine", situado en uno de los servicios de la Bolsa de Bilbao y cerca de un depósito de gasóleo. El edificio se encontraba desalojado desde las 11 de la mañana, momento para el que el temporizador estaba preparado para explotar. Una llamada anónima a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) de Vizcaya y al diario "Gara" anunció a las 10:30 horas la existencia de una bomba en la Bolsa que estallaría en veinte minutos, tiempo en el que se consiguió desalojar el edificio. En la inspección de la Bolsa, los perros de la Unidad de Desactivación de Explosivos hallaron un paquete sospechoso en el servicio de caballeros de la entreplanta, que se encuentra cerca de un depósito de gasóleo y un grupo electrógeno. Por este motivo, la Ertzaintza desalojó también la estación central de Renfe en Bilbao, que recibe trenes tanto de cercanías como de largo recorrido, la del metro y la de FEVE, todas ellas situadas a menos de cincuenta metros de la Bolsa. Posteriormente, hacia las 12:00 horas, el cordón policial se extendió, además de la calle Navarra y la calle José María Olabarri, donde está la Bolsa, a la calle Buenos Aires y parte de Hurtado Amézaga y de la plaza Circular, lo que provocó el caos del tráfico, ya que también estaba paralizado el transporte ferroviario. Asimismo, fueron abandonados los edificios cercanos a la Bolsa, como el de la Sociedad Bilbaína y los locales de la Asociación Bilbaína de Amigos de la Opera, el casino de Bilbao y el que sirve de sede a las entidades financieras Banesto y BBK. Poco después de la una del mediodía, los artificieros de la Ertzaintza consiguieron desactivar el artefacto, que contenía 16 kilos de explosivo, concretamente cloratita, colocado en pequeños paquetes, según informaron fuentes de la Ertzaintza. Entonces, la policía vasca levantaba el cordón policial, entre aplausos de la multitud de curiosos que había permanecido en el lugar expresando su indignación por la colocación de la bomba en la sede de la Bolsa, en pleno centro de Bilbao y a unos cien metros del lugar en el que estalló en enero, el primer sábado de las rebajas, otro potente artefacto colocado por ETA. No obstante, el acceso a la Bolsa estuvo cerrado durante varias horas más para facilitar el trabajo de investigación de los agentes de la Ertzaintza. Acceso al edificio La actividad en la Bolsa, en la que trabajan unas cuarenta personas, comienza a las 8:30 de la mañana, pero no suele haber público hasta las 11, que es cuando habitualmente empiezan en el parqué las cotizaciones de los corros tradicionales de voceo, que fueron suspendidas. Fuentes de dicho organismo informaron de que esta mañana un grupo de escolares había visitado la Bolsa de Bilbao y abandonaron el edificio minutos antes de que se produjera la llamada alertando de la colocación del explosivo. Según explicaron las mismas fuentes, el conserje del edificio estaba "muy enfadado" por no haberse percatado de la entrada de los terroristas y expusieron que, dado que este edificio permanece cerrado el fin de semana, la colocación del artefacto se ha tenido que producir a primera hora de esta mañana. Primer atentado
a la Bolsa de Bilbao Éste es el primer atentado que sufre la Bolsa de Bilbao en sus 110 años de historia, aunque en alguna ocasión se han producido incidentes con grupos de manifestantes que han accedido al parqué. El edificio cuenta con más de un siglo de historia pero en 1990 se reinauguró tras haber sido remodelado totalmente, de manera que del edificio inicial sólo se conserva la fachada. Tras este suceso, la Bolsa estudiará la posibilidad de controlar el acceso al parqué, "con lo que perderemos libertad", explicaron desde la Bolsa. "En la Bolsa intervienen más de 6 millones de familias que tienen depositados sus ahorros, por lo que siempre ha estado abierta al público", señalaron. Pasadas, las 14.15
horas, la Ertzaintza permitió el acceso al edificio al presidente la Bolsa,
José Luis Markaida, y el director general, José Luis Damborenea, tras
lo cual también entraron los trabajadores que habían esperado en las proximidades
para acceder a sus puestos.
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