El ataque se produjo horas antes de la llegada del responsable de Política Exterior de la Unión Europea (UE), el español Javier Solana, quien junto con el enviado de la UE a la zona, Miguel Angel Moratinos, visitará al presidente palestino, Yaser Arafat, en sus oficinas de Ramala, tras el fin del cerco del Ejército israelí.
En un campo de refugiados
La operación militar comenzó de madrugada, cuando la Brigada Givati, con tropas de infantería, ingenieros de combate y unos treinta tanques y carros blindados, entró en el campo de refugiados de Al Amal.
Inmediatamente después, las tropas israelíes lanzaron un misil desde un helicóptero contra un edificio de cuatro plantas pues indicaron que se trataba de un cuartel del Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS).
Los milicianos palestinos respondieron con disparos de rifles, aunque apenas hubo resistencia, dijeron testigos del campo. Cuando cientos de familiares de los heridos acudieron al hospital Naser de Jan Yunis para conocer su estado, los soldados israelíes dispararon con rifles de asalto contra el centro médico e hirieron a cuatro personas más, entre ellos, a un adolescente de 14 años que recibió un balazo en el cuello y a un asistente médico, que fue alcanzado en el pecho.
Ataque con un misil
Una vez que las tropas comenzaron a retirarse hacia las 04.30 hora local (02.30 GMT), un segundo misil disparado por un helicóptero hizo blanco en un grupo de palestinos que salían de los refugios y regresaban a sus casas, sin percatarse de que dos "Apache" sobrevolaban la zona. El segundo misil causó la mayor parte de las víctimas, al menos doce personas muertas, entre ellas cinco chavales de 14 a 17 años y mujer de 50.
Una de las víctimas alcanzadas por el proyectil fue literalmente partida en dos, dijeron fuentes médicas. De los 130 heridos repartidos por varios centros médicos, 20 palestinos de edades comprendidas entre los 5 y los 70 años, se encuentran en estado grave, aseguró el doctor Haider Al Kidra del hospital Naser de Jan Yunis.
El doctor Mohamed abu Dallad, que trabaja en el mismo centro, afirmó que dos de los muertos eran milicianos y el resto civiles. Un miembro del Centro de Derechos Humanos Al Mezan, Samir Sakut, comentó a EFE que el campo de refugiados de Al Amal "es una zona abierta, tranquila y que no hay resistencia armada", mientras que el comandante de la División del Ejército en Gaza, general Israel Ziv, refería que es un "nido de terror".
Efe / Terra